domingo, 22 de marzo de 2009

No te merecés ni que te piense, ni que te escriba, y muchísimo menos te merecés que te tenga en cuenta en este espacio , pero de todas maneras lo tenés. Te dediqué la mayor parte de mi cosas, aunque en verdad te dediqué mis últimos años, y hoy no podés dejar de estar. Se supone que debería sentir lo mismo que otros años, porque no sos una ilusión pasajera en mi vida, pero ésta vez las cosas son diferentes. Me cambiaste el panorama, y sé bien que no es tu culpa, pero yo era amiga de mi futuro cuando podía confiar en vos. Te elegí para que llenes mis días, y aunque si hoy me viniera a buscar un ángel y me prometa el cielo yo me quedo con vos. A pesar de que me desilusionaste y no lo hiciste una sóla vez, a pesar de que reiteradas veces te dije que quería un mundo con vos, y pesan tantas otras cosas de las que vos no debés estar conciente nisiquiera. A pesar de todo te deseo que seas felíz, lo digo siempre asique puede parecer un simple decir, pero me sale del corazón. Ojalá alguien te llene de la manera en que me llenás vos a mí. Hoy andá, disfrutá, viví, divertite con tu gente. Total yo siempre amé tu locura. Te espero en ésta vida, y si nunca llegás, el cielo será mi hotel para seguir esperándote. No sos de las personas con las que uno se cruza todos los días, o al menos no sos la persona con la que yo planeaba cruzarme en la vida, pero estás y, aunque no lo tomes en cuenta, sos para mí. Te dediqué mil cosas, pero las palabras son las que nunca alcanzan y por eso me extiendo tanto cuando hablo de vos. Me dejaste ver lo lindo de una historia que no me contaste nunca, entonces, ¿qué es el amor? ¿es un proyecto? si es así, deberías saber que en todos y cada uno de mis proyectos de vida, hoy en día, te incluyo. Y tendrías que saber, que por la locura que le ponés a mis días, te espero.







No hay comentarios:

Publicar un comentario